Skip to content Skip to sidebar Skip to footer

La pelota no se mancha: cuatro libros de fútbol para la previa del Mundial

En unos días arranca el Mundial y ya sabemos cómo es: el grupo de WhatsApp que explota, el asado que se organiza solo, la promesa de que esta vez no nos vamos a amargar. A los hombres el fútbol nos agarra de un lugar raro, mezcla de infancia, identidad y esa cosa inexplicable de gritar un gol con desconocidos.

Pero el fútbol también se lee. Y se lee bien, porque pocos temas juntan tanta épica, tanta tristeza y tanto humor en noventa minutos. La biblioteca futbolera es enorme y despareja; acá elegí cuatro que no fallan.

Hay un uruguayo que escribió el catecismo del hincha, un inglés que convirtió su obsesión en literatura, un rosarino que nos conoce mejor que nadie y un tenista que odiaba su deporte. Cuatro maneras de entender por qué jugamos, miramos y sufrimos.

El fútbol a sol y sombra — Eduardo Galeano

Galeano decía que iba por los estadios mendigando una linda jugada, como quien pide limosna. Este libro es eso: crónicas breves, casi estampitas, que recorren la historia del fútbol desde los potreros hasta los negocios millonarios, con una prosa que te dan ganas de leer en voz alta.

Se lee salteado, se presta, se subraya. Y cada mundial vuelve a estar de moda porque nadie escribió mejor sobre lo que se siente cuando la pelota entra. Si tenés que regalarle un solo libro a un amigo futbolero, es este.

Fiebre en las gradas — Nick Hornby

Hornby es hincha del Arsenal y este libro es la confesión de una vida entera organizada alrededor del fixture. Cada capítulo arranca con un partido y termina hablando de otra cosa: el padre ausente, las novias que no entienden, el trabajo que aburre.

Lo notable es que no hace falta saber nada de fútbol inglés para reconocerse en cada página. Hornby escribe sobre la obsesión masculina con una honestidad que incomoda y da gracia a la vez. Te vas a reír y después te vas a quedar pensando.

Puro fútbol — Roberto Fontanarrosa

Todos los cuentos de fútbol del Negro juntos en un solo tomo. Está 19 de diciembre de 1971, que para muchos es el mejor cuento de fútbol jamás escrito, y están los muchachos del café, los caudillos de club chico, los relatores afónicos.

Fontanarrosa entendió algo que ningún otro escritor vio tan claro: el fútbol no es lo que pasa en la cancha sino lo que se cuenta después, en la mesa, exagerando. Leerlo es como sentarse en esa mesa. Imprescindible y nuestro.

Open — Andre Agassi

Sí, es tenis y no fútbol, pero dejame meterlo porque es probablemente la mejor autobiografía deportiva que se haya escrito. Agassi abre diciendo que odia el tenis, que lo odió siempre, y desde ahí te lleva por un padre tiránico, una peluca que le arruinó una final y un amor tardío por el juego que lo hizo famoso.

Escrito junto a un premio Pulitzer, se lee como una novela. Es un libro sobre el deporte como mandato y sobre lo que cuesta hacerse cargo de la propia vida. Cualquiera que haya cargado con expectativas ajenas va a entender de qué habla.

leoparavos.com 2023